La Universidad
Politécnica de Valencia (UPV) ha desarrollado una nueva metodología para
mejorar la resistencia y seguridad de los puentes metálicos y mixtos (de acero
y hormigón) que demuestra que en caso de incendio responden mejor los
construidos con acero inoxidable que los hechos con acero al carbono
convencional.
Así lo ha
asegurado a EFE el investigador del Instituto de Ciencia y Tecnología (ICITECH)
de la UPV, Ignacio Payá, quien ha señalado que los resultados de esta nueva
metodología, en cuyo desarrollo han participado expertos de la Universidad de
Princeton (EEUU), han sido publicados en la revista "Journal of
Constructional Steel Research".
El estudio es
uno de los primeros a nivel internacional sobre ingeniería aplicada a la
seguridad de los puentes, ya que hasta el momento los trabajos en esta
disciplina se han centrado fundamentalmente en edificios y túneles.
Según Payá, las
normas actuales sobre proyecto de puentes no proporcionan ninguna guía sobre
cómo evaluar su respuesta frente al fuego, mientras que si lo hacen en
situaciones como terremotos, riadas, viento o la carga que soportan.
La metodología
desarrollada por los investigadores de la UPV y Princeton incluye aspectos como
la evaluación de las temperaturas producidas por el incendio en el puente, las
cargas de tráfico a considerar simultáneamente con el fuego o la forma en que
el tramo de puente calentado por el incendio interacciona con otros elementos estructurales.
Es aplicable
tanto para la mejor de puentes ya construidos, como para el diseño y ejecución
de infraestructuras de nueva construcción, según Payá.
En el estudio
han demostrado que la respuesta de un puente mejora sensiblemente si se
construye con acero inoxidable en lugar de con el acero al carbono
convencional, pues el tiempo transcurrido hasta su colapso puede llegar a
duplicarse.
Por ello, el
acero inoxidable es un material a tener en cuenta en una situación de alto
riesgo de fuego, especialmente si el puente se encuentra en un ambiente
corrosivo y su estética es importante, ha indicado Ignacio Payá.
Para llegar a
estas conclusiones y elaborar la metodología de análisis de seguridad de los
puentes frente al fuego, se llevó a cabo una simulación por ordenador en la que
se evaluó la respuesta de un puente típico con un modelo numérico en 3D (tres
dimensiones).
En este modelo
se simuló la respuesta de un puente similar a los existentes en los accesos al
puente colgante de Verrazano - Narrows en Nueva York considerando diferentes
tipos de incendio, cargas de tráfico, condiciones de contorno estructurales y
materiales constituyentes del tablero.
Según una
encuesta realizada por el Departamento de Transportes del Estado de Nueva York
en el año 2011 sobre fallos de puentes en los Estados Unidos, el fuego ha
causado tres veces más colapsos de puentes en ese país que los terremotos, y se
trata de accidentes con una gran repercusión económica.
Según Payá, el
colapso en abril de 2007 de dos tramos del intercambiador Mc Arthur en Oakland
(California) por el incendio causado por un accidente de un camión cisterna se
tradujo en el cierre del intercambiador y desvío de tráfico durante un mes, con
costes de alrededor de 8 millones de dólares diarios.
También ha
recordado el incendio por el accidente de un camión con 19 toneladas de gas
propano ocurrido en 2001 en un paso inferior de la carretera N-225 en
Castellón, y que provocó el corte del servicio ferroviario porque por encima
del mismo transcurría la vía férrea.
Según Payá, los
datos recogidos de incidentes sucedidos en el pasado muestran que los tiempos
transcurridos desde que se declara un incendio bajo un puente hasta que este se
colapsa suelen ser muy reducidos -en muchas ocasiones incluso inferiores a los
25 minutos- "lo que limita mucho la capacidad de respuesta de los
bomberos".
"Por ello,
creemos que era necesario estudiar cómo mejorar la resistencia de los puentes
metálicos y mixtos y tratar de ofrecer una serie de pautas a los ingenieros
para el diseño de puentes contra los incendios", ha indicado.
Payá, doctor
ingeniero de caminos y profesor del Departamento de Ingeniería de la
Construcción de la UPV, ha señalado que en la actualidad el 99,9 por ciento de
los puentes son metálicos o mixtos, con hormigón y acero convencional.
Los construidos
de acero inoxidable son "muy pocos" y la mayoría están situados cerca
del mar para evitar la corrosión y no tener que repintarlo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario